Salimos a las 16:00h desde el aparcamiento que está situado justo en la base de Montaña Blanca, el día a esa altura 2.200 m estaba radiante con unos 24º y el sol pegando duro, condiciones casi perfectas, si no hubiera sido por el viento SO que se hacia notar bastante por esa parte del parque y nos auguraba una climatología en cumbre poco afable. Aun así, empezamos el sendero de Montaña Blanca motivados y buen ritmo, con un trote ligero pero reservando fuerzas para el posible mal de altura que podamos encontrar más adelante.

Cumpliendo con el plan, llego a la base del Teide en poco menos de 1 hora, aprovechando para beber un poco y seguir sacando fotos. Hay que decir que en esa primera hora me crucé con bastantes turistas en esa primera parte del camino, algunos bajando y otros subiendo, unos mejor y otros apenas equipados, y es que es muy fácil acceder al maravilloso Parque Nacional pero a veces se nos olvida que a partir de 2000-2500m empezamos a hablar de alta montaña y hay que andar con ojo y saber donde uno se mete. Siguiente parada el Llano de los Ingleses después de 25 minutos de una pendiente ya importante, parada para beber un poco y ponerse ya la camisa de manga larga, el sol iba bajando y la temperatura empezaba a hacer lo propio. A las 18:15 ya estábamos en el Refugio de Altavista, después de dos horas de pata, llego el momento que el mal de altura empezó a menguar mis fuerza, momento para seguir bebiendo y comiendo, aún quedaba camino por hacer y con el tiempo justo de luz natural para poder llegar a cumbre antes de la puesta de sol. Hay que decir que la mayoría de turistas y visitantes reservan en el albergue para descansar y subir a cumbre por la mañana temprano, y soy de la opinión de que si es la primera vez que subes caminando, es muy buena opción para hacer las cosas con calma y sobretodo aclimatarte bien antes de llegar a los 3718m de cumbre, además, existe la opción para los más comodones, de subir en el último teleférico bajar a dormir al refugio, ver el amanecer y volver a bajar en el teleférico, de echo en el trayecto que va desde el refugio hasta La Rambleta me crucé, entre otra mucha gente, con una parece de jubilados peninsulares que, inteligentemente habían optado por esa opción. Siguiendo con mi ruta, llegué a la Rambleta en 3:10 horas, visita obligada al mirador del norte, fotos videos, estiramientos (yoga style), y ahora si, viento fuerte en toda la zona alta. Sacamos de la mochila toda la ropa habida y por haber, forro polar, mallas térmicas, gorro, guantes, braga y cortavientos. Hay que decir que la idea inicial era la de un ataque rápido en la medida de lo posible, y hice la mochila lo más ligera posible, tal como estaban las condiciones en cumbre, no me sobró ni un cm de tela, así que rápido a por la cima. La parte final siempre se me resiste, frío, viento, nauseas, etc. tardé casi una hora en llegar a cumbre desde la rambleta, pero llegamos, después de 4 horas 10 minutos contemplamos la puesta de sol desde uno de los puntos más altos de Europa. Luego queda bajar de noche, con frontal, despacio y esta vez en buena compañía de dos chicos del Grupo Montañero de Tenerife.

 

Recomiendo a todos y todas aquellas personas amantes de la naturaleza que no hayan realizado esta actividad que la hagan, es una maravilla y un lujo tener ese entorno volcánico cuidado como pocos, pero ojo, no hay que confiarse, se trata de una actividad de muchas horas, exigente y en alta montaña, siempre es mejor contar con la ayuda de gente experta en la materia y nunca aventurarse solos y mucho menos sin material adecuado.